PDA

Ver la Versión Completa : Estudio bíblico: La muerte



Maryta
10/09/2011, 12:23
Ha llegado a mis manos este pequeño estudio acerca de este tema: La muerte. Creo que es interesante, y por ello he creido conveniente compartirlo aquí con vosotr@s.
El tema no es para debatir,(al menos aquí) solo voy a exponer lo que alguien ya escribió. Pero si os parece un tema para debatir, os agradeceré que abráis otro nuevo tema en la sección de Comentarios y discusiones, así este no se verá afectado por los comentarios. Desde ya muchas gracias. Bendiciones a tod@s!!



Estudio Bíblico: Sobre la muerte

Mucho se ha hablado y se ha escrito sobre este tema y su sinnúmero de opiniones y pensamientos se han suscitado a raíz del mismo, y con todo, una cosa es innegable, y es que la muerte nos afecta a todos.

La muerte nos es a menudo representada como una cosa siniestra, como una figura tenebrosa y repulsiva que, con su guadaña, acude a cortar nuestra existencia, a terminar nuestros días.

La mayoría de las personas la teme, muchos ni tan sólo quieren oír hablar de ella, otros intentan darle un cariz natural y amable, como si la muerte fuese la conclusión lógica de la vida, … pero en realidad nadie la quiere, y toda pretensión de su bondad se difumina en los rostros de aquellos familiares y de aquellos amigos que despiden el cuerpo sin vida al lado de la tumba…

Al horror del fin de la vida se añade el temor de la incertidumbre: Y después, ¿qué? La pluma de Shakespeare, quien tan bien conocía al alma humana, ponía en boca de Hamlet, aquel príncipe a quien las amarguras de la vida hacían desear acabarla, el temor de todos los mortales: “¿…quién cargas soportará, para gemir, sudar bajo una fatigosa vida, no fuera que el temor del más allá, país por descubrir de cuyo linde ningún viajero vuelve, la voluntad confunde, haciéndonos sufrir más bien las penas que tenemos, que escapar a otras que ignoramos?” (Hamlet, acto 3º, esc. 1ª, 76-80)

¿Estamos, pues, abandonados en la oscuridad del misterio de la muerte? ¿Somos dejados a caminar por esta vida con la incertidumbre de qué hallaremos cuando ésta llegue a su fin?

Dios, creador nuestro y de todas las cosas, no lo ha querido así, y se ha compadecido en revelarnos las respuestas a estas cuestiones inquietantes. En la Biblia, la Palabra de Dios, Él nos hace partícipes de nuestra propia realidad, y nos da a conocer nuestro destino.



¿QUÉ DICE, PUES, LA BIBLIA SOBRE LA MUERTE?

Podemos considerar en primer lugar el porqué de la muerte. La Palabra de Dios nos lo dice muy claramente: “Porque la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). Es por tanto la muerte la sentencia del Dios santo y justo sobre el hombre pecador y culpable, fruto de la rebeldía del hombre contra su Creador, la muerte es el castigo divino sobre la raza caída. “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” (Romanos 5:12)

En el libro de Génesis podemos ver como al principio Dios puso al hombre en el jardín de Edén, y vemos también que Dios lo puso a prueba, era una prueba muy sencilla, pero llena de significado: “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” (Génesis 2:16-17). Si el hombre amaba a Dios de todo corazón, como la criatura debe amar a su Creador, confiaría en Él, y le obedecería, si le desobedecía, era porque no confiaba en Su palabra, y por tanto no le amaba. Y el hombre, impelido por el diablo, Satanás el enemigo de Dios, falló. Y tal como Dios se lo había advertido, se hizo acreedor de la maldición: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado, pues polvo eres y al polvo volverás.” (Génesis 3:19)

No puede ser entonces la muerte una cosa agradable, ni el final natural de la vida. La muerte no formaba parte de la Creación. Sabemos también que la tendencia natural del hombre es vivir, el hombre querría vivir para siempre, y no morir, y si se enfrenta al hecho de la muerte, es porque no tiene otra opción, pero ciertamente no porque sea algo natural, ni mucho menos deseable. Dios “todo lo hizo hermoso en su tiempo, y ha puesto eternidad en el corazón de ellos” (Eclesiastés 3:11)

(el tema continúa.....)

Maryta
11/09/2011, 14:58
(Continuación...)


PERO ¿EN QUÉ CONSISTE LA MUERTE?

¿Es quizás la aniquilación total del ser? ¿Se acaba todo con la muerte, como algunos afirman?
En la Biblia podemos leer una disertación de rey Salomón, llena de alegorías, acerca del envejecimiento y el ocaso de la vida del hombre, y en la conclusión dice así, de forma llana: “y el polvo vuelve a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.” (Eclesiastés 12:7)

Vemos aquí que el cuerpo se destruye, pero no el espíritu: el ser continúa existiendo después de la muerte.


¿Y QUÉ PASA, ENTONCES, DESPUÉS DE LA MUERTE?

“Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.” (Hebreos 9:27). “Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (Eclesiastés 12:14)

Dios nos advierte en Su palabra que después de la muerte habremos de rendirle cuentas de nuestra vida, ya que habrá un juicio. Pero además nos advierte también de que debido a nuestra condición pecaminosa, estamos perdidos, “por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios.” (Romanos 3:23)

Sí, Dios creó al hombre y éste le desobedeció, incurriendo en maldición: “He aquí, solamente esto he hallado, que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.” (Eclesiastés 7:29)

Dios es santo y justo, y por lo tanto no puede tolerar pecado, muestra maldad, Dios debe castigarlo, de otro modo, ¿dónde estaría Su justicia, Su santidad?
“Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio.” (Habacuc 1:13). “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.” (Romanos 1:18). “Más sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.” (Romanos 2:2)
Además, este castigo es algo terrible, toda la santa ira de Dios contra nuestra corrupción: “pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia, tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo.” (Romanos 2:8-9). “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios, y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida, y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.” (Apocalipsis 20:12-15). “Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego, allí será el lloro y el crujir de dientes.” (Mateo 13:49-50)

Queda poco espacio, pues, para pensar que la muerte sea un sueño apacible, un dulce descanso después de la vida.


continua...

Maryta
12/09/2011, 14:11
ASÍ PUES, ¿NO HAY ESPERANZA? ¿ES LA CONDENACIÓN ETERNA NUESTRO DESTINO?

Leamos ahora en su totalidad el texto de Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Dios es santo y justo, “Dios es luz” (1ª Juan 1:5), y al mismo tiempo “Dios es amor” (1ª Juan 4:8). “Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva.” (Ezequiel 33:11)

Dios, si bien odia el mal, si bien aborrece el pecado, ama al hombre, y ha provisto un camino de salvación por medio de Su Hijo Jesucristo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3:16). Dios dio a Su Hijo para que muriese en nuestro lugar en la cruz del Calvario, para que llevase nuestra condenación y pagase nuestra culpa con su sangre, derramada allí. Dios se hizo hombre en la persona de Cristo, y tomó nuestro lugar de castigo.
“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo, con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Más Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:6-8) “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.” (1ª Pedro 3:18). La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” (1ª Juan 1:7)

¡He aquí el amor de Dios! Hasta tal punto deseó librarnos de la condenación, que, para que manteniendo Su santidad y cumpliendo Su justicia, irrenunciables, pudiera perdonarnos. “…cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6). “En esto consiste el amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.” (1ª Juan 4:10)

Así mismo, Dios resucitó a Jesucristo, en prueba de aceptación de Su beneficio por nosotros, y para que creamos en El, “…el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.” (Romanos 4:25), “…por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.” (Hechos 17:31).
Es pues la base de la salvación “que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras, y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.” (1ª Corintios 15:3-4). Y todos los que creen en Cristo, aquellos que depositan su confianza en El, serán objeto de la resurrección de vida: “Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.” (1ª Corintios 6:14)
“No os maravilléis de esto: porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz, y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida, más los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” (Juan 5:28-29). Pero vemos también la solemne advertencia de Dios para aquellos que rechazan Su gracia, que no aceptan el sacrificio de Cristo Su Hijo, para estos también habrá resurrección de entre los muertos, pero para condenación: “El que en él cree, no es condenado, pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.” (Juan 3:18-19)
“El que cree en el Hijo tiene la vida eterna, pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” (Juan 3:36)

¿Has aceptado a Cristo como tu Salvador? Es necesario que lo hagas, si quieres recibir la vida eterna, si no quieres sufrir la condenación por toda la eternidad por tu pecado. ¿No te acogerás a Su sacrificio de amor? Mira a Cristo, colgado en la cruz, muriendo, mira su sangre derramada, y hallarás paz con Dios. Mira a Cristo Jesús, “a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre” (Romanos 3:25)
Jesucristo te ofrece la verdadera libertad, ser liberado del pecado, de la muerte y de su horror. “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.” Hebreos 2:14-15)

“Volvió, pues, Jesús a decirles:...yo he venido para que tengáis vida, y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

“Os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.” (2ª Corintios 5:20)
“¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” (Hebreos 2:3)