Hermanos, buenas tardes... les comparto este pequeño estudio que es de mi autoría... son bienvenidos todos los comentarios, todo lo que sea para edificarnos y ayudarnos a ser como lo fue Pablo... A continuación hay un link donde están los versículos que vamos a tratar... disfrútenlo hermanos que sea de bendición...
HECHOS 9, VERSÍCULOS 1 AL 6
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Saulo de Tarso era una persona que había dedicado varios años de su vida en perseguir, matar y destruir a los discípulos de Jesús y su propia obra. Toda persona, no importa quién sea no puede resistirse al poder de Dios si esa persona está elegida para salvación. Podrán pasar años y diferentes oportunidades pero tarde o temprano a través de pruebas o por su propia voluntad esa persona decide aceptar a Dios en su corazón-
No iba a ser la excepción para Saulo.
Saulo iba de camino a Damasco, con el único propósito de continuar con la muerte de profetas y siervos de Dios, cuando a mitad de camino fue sorprendido por algo.
De repente un resplandor del cielo (v 3) rodeó a Saulo y lo tiró de su caballo y calló a tierra. Este es el primer punto a marcar, como la gloria de Dios, el resplandor de su presencia acaba con toda obra malvada por parte del enemigo. Dios utilizó su propia gloria y hermosura para humillar a esa persona que tanto daño le hacía a su pueblo. Fue entonces que Saulo calló a tierra, esto es símbolo de ver a Saulo humillado (Santiago 4:6 y Salmo 147:6) y rendido ante la gloria de Dios. Trasladado a nuestra vida como cristianos, Dios muchas veces quiere tirarnos del caballo, en forma simbólica hablamos, ya que muchas veces nos creemos con el poder como para sentirnos superiores a los demás siendo aún iguales que ellos, (esta interpretación queda a consideración de cada cristiano, utilizando cualquier otro ejemplo).
Enseguida de que Saulo cayó a tierra, estando rodeado de un resplandor de luz, fue que una voz le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” (v 4), enseguida Saulo respondió y dijo “¿Quién eres, Señor?”. Saulo conocía perfectamente de dónde provenía esa luz y esas palabras, conocía a que Dios perseguía, sabía que no era un hombre que le hablaba sino el supremo Dios. Jesús se dio a conocer, pero lejos de castigarlo o reprenderlo como realmente se lo merecía Saulo, Jesús le habla en forma pacífica, armoniosa. Se presenta diciendo que es Jesús a quién el persigue. Y trata de hacer que Saulo reflexione lo que está haciendo diciéndole: “Dura cosa te es dar coses contra el aguijón” (v 5). Jesús hacía referencia a la actitud que tenía Saulo para con el evangelio, dura cosa es darle patadas al aguijón. Es duro golpear al evangelio, es duro y a la postre doloroso despreciar a los siervos de Dios. Y eso Jesús se lo quería hacer notar. Pero Jesús no lo castigo ni lo reprendió, es más, ni siquiera le increpó la muerte de Esteban ni los estragos que había hecho en el reino, sino que le advirtió lo que estaba haciendo.
En el versículo 6 se nota a un Saulo diferente, que algo había pasado en su vida, ese temor que le rodeaba significaba algo. Saulo no le dijo nada a Jesús acerca de lo que Jesús le había dicho, porque sabía que el Maestro tenía razón, sino que le preguntó ¿Señor que quieres que haga?
Esa pregunta muestra la condición que un siervo debe tener, la de dejar que el Señor nos hable, darle lugar a que Él haga su obra.
A cada cristiano le llega el momento de hacerse esa pregunta, ¿Señor que quieres que haga?







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