2R: la España católica vista desde Europa

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El sigilo informativo de las revistas extranjeras sobre España estaba basado en las posibles represalias y condenas hacia los protestantes.

19 DE ABRIL DE 2012

El The Friendly visitor , publicado por W.C. Wilson [i] nos muestra la situación de la evangelización en la España de aquellos días:

“Hay otros campos de trabajo en los que la sociedad es menos conocida en la Península.Pocos son conscientes de la inmensa cantidad de personas cristianas que hablan elespañol. Se destaca en este sentido al lado del Inglés, y allí donde se habla, la Sociedad se encuentra dispuesta para enviar el mensaje del Evangelio.En hispanoamérica, sobre todo, multitud de folletos y Biblias han sido ya distribuidos.

Muchas de las víctimas de la excitación política en España que llegan a un final desafortunado, han sido en realidad condenadas por sus opiniones religiosas, las causas políticas solo son un pretexto, de los cuales muchos han sido obligados a hacer una buena confesión, y por negarse firmemente a tener los servicios de un sacerdote, han muerto declarando su fe para que fuese ensalzado el verdadero Sumo Sacerdote.

Que "gran sacerdote sobre la casa de Dios" tiene y humildemente puede confiar ", mucha gente" en España.España es uno de los países que "se le ha dado por heredad."...¿No nos regocijamos si Él nos permite ser "compañeros de trabajo con él" en esta buena causa?

España.- "¿Qué podemos esperar para España? Simplemente España es un campo sin esperanza".Estos fueron las palabras generalizadas de desaliento de los cristianos.Esas palabras se siguen escuchado, pero son menos comunes.Muchos son los cambios maravillosos que se han producido en los últimos años”.

“El trabajo en España consiste principalmente en la circulación de folletos y Biblias y porciones de las Escrituras.Estos consisten principalmente en traducciones (realizadas o revisadas por los nativos) de las producciones conocidas, con seleccionadas con cuidado, con el fin de llevar el Evangelio a los españoles. "El Alba" (el amanecer) es un periódico elaborado con el mismo punto de vista, hecho por los nativos.Nuestros mejores himnos de uso general también ha sido traducidos alespañolen verso y publicado.La enseñanza oral se queda fuera (como en gran parte del campo de labores de la Sociedad), pero estos mensajeros silenciosos que poco a poco pueden ir adelante, y bajo la bendición divina es el medio de la que lleva a muchos a la verdad.¿Cómohansido distribuidos tan ampliamente, a pesar de todos los obstáculos, en ese país oprimido, no puede aventurarse incluso ni indicar, para no dañar al que los distribuye, ni al Señor en cuyo nombre fueron enviados, pues muchos lugares estaban con "las puertas estaban cerradas”. El resultado está en las manos de quien ha dicho: "Mi palabra no volverá a mí vacía."Pero hay un pequeño rincón, donde, bajo la bandera británica, puede ser un terreno más firme, y en la roca de Gibraltar, un converso, que ha soportado meses de prisión por la verdad, ahora lo da a conocer ( Informe Preliminar del auxiliar de Dublín, de la Sociedad Española de Evangelización.) Copias de la revista Spanish Evangelical Record "

Este sigilo informativo de las revistas extranjeras sobre España estaba basado en las posibles represalias y condenas hacia los protestantes y que con habilidad sobrellevaba el Doctor José Vázquez en Sevilla colportor y representante de Sociedad de Edimburgo para la evangelización de España.

Vázquez visitaba las ciudades importantes de la provincia:

“Tuvo gran éxito en estos viajes, reuniendo en su entorno en las puertas de los hoteles o posadas donde pasaba la noche, un número de personas respetables que escuchaban sus conversaciones sobre la pura fe en Cristo y la necesidad de abrazarla. También solía llamar a los evangélicos del lugar o simpatizantes a quienes evangelizaba.Por todos sin excepción alguna fueron recibidos en su misión con cordialidad, siendo aprobada y apreciada su persona. Algunos de estos individuos eran personas de gran prestigio e influencia y todo parecía estar preparado para promover por todos los medios a su alcance el progreso de la verdad evangélica en España” [ii]

Insiste la autora Peddie que los hombres que seguían a Vázquez en sus reuniones eran “algunos de estos de clase muy respetable y distinguida de la ciudad, tales como médicos, abogados, eclesiásticos, funcionarios de la línea férrea, de la guarnición, de la milicia nacional y guardias civiles y otras personas de renombre.

En algunas de estas reuniones especialmente en una de ellas, que estaba un caballero ingles respetable asistieron cristianos que reconocieron haber escuchado la pura fe y enseñanza de Cristo libre de todo error. El predicador lloró y muchos lloraron junto a él al presentar a Cristo, asegurándoles que no hay salvación ni esperanza fuera del Evangelio.

Propagandista infatigable sería Thomas Parker quien publicaría, coeditado por José Joaquín de Mora en 1866, El Alba , revista evangélica de amplia difusión y tradujo del castellano e imprimió en Edimburgo en 1855 un “panfletario” –dice Menéndez Pelayo- libro contra el catolicismo: “ Roman Catholicism in Spain. By an old resident. Editor Johnstone & Hunter, 1855” .

Menéndez Pelayo comenta que este libro no expresa el nombre del autor original, pero consta, por una nota manuscrita puesta por Usoz al principio de un ejemplar, que lo fue D. N. Mora [iii] , redactor de El Heraldo . “Hizo bien en callar su nombre, porque es libro de los que bastan para tasar el valor moral de un autor. De lo que será esta vergonzosa diatriba, júzguese por los rótulos de algunos párrafos: «Propensiones amatorias unidas con la religión. -Barraganas. -Prácticas inmorales del clero. -Degradado carácter e impopularidad de los curas. -Descripción de la vida de las monjas.-Ilícitas relaciones formadas por el clero. -Carácter feroz del amor en los claustros. -Asesinato de una joven por su confesor. -Horrible corrupción de los capuchinos de Cascante “ .

Podríamos responder al escandalizado Menéndez y Pelayo que los hechos son reales y el libro pretende mostrar desde un tono moderado y bien razonado la impresión que produce el cristianismo español en la práctica religiosa.

Dice en la Introducción:

“El cristianismo,aunque de origen divino, y, en consecuencia, como todos los que participan en la esencia de la Divinidad, inmutable en sus doctrinas y credos, se somete, sin embargo, en la práctica exterior, a los incidentes comunes a todas las instituciones humanas, y recibe una impresión del carácter particular de las personas que observan sus ritos, y sin perjuicio de su conducta a sus preconceptos.

“En cuanto al catolicismo romano en España: se ve arrojar a la cara su intolerancia cruel, sus prácticas pueriles, su lenguaje profano, su sumisión ciega, o más bien la esclavitud absoluta en la que se coloca al creyente en relación con el sacerdote.Hay mucha verdad en estas acusaciones, pero todos ellos se explican por la observancia de la historia, y por el conocimiento de las características naturales y las circunstancias que han contribuido a fomentar y fortalecer los sentimientos religiosos en España”.

Un análisis minucioso del libro no parece panfletario sino propenso al análisis histórico de las causas de lo que llama “extravagancia rencorosa del espíritu religioso en España” que le confiere la especificidad de una religión nacional. Así ve el autor al clero:

“La mayor parte de lo que se ha avanzado hasta ahora tocante el clero español se aplica a la época que precedió a la preponderancia de las ideas liberales.Desde la abolición de los diezmos, bajo el ministro, Mendizábal,-que los sustituyeron para moderar los salarios fijos a los sacerdotes, ahora pagada por el Estado, al igual que otros funcionarios públicos-, la situación del clero español ha cambiado totalmente su aspecto.Ningún hombre de cualquier familia respetable ahora se alista bajo las banderas delclero, cuya influencia sólo se conserva en algunas de las ciudades más pequeñas y oscuras, en las ciudades ha desaparecido por completo.Siempre ha habido en España, en épocas anteriores, algunos eclesiásticos, eminentes por sus virtudes y su aprendizaje, que han sido respetados por todas las clases de la sociedad, y cuya palabra era tan poderosa que los criminales considerados más crueles se han rendido a sus pies, e incluso su presencia, en una ciudad de cierta importancia, ha sido seguida por numerosas conversiones, y una gran modificación de las costumbres públicas.

Desde la abolición de los diezmos, sin embargo, no hay un nombre en todo el estado eclesiástico que tenga la menor celebridad.Ya no hay ninguna cosa tal como haber oído hablar de un orador elocuente, un escritor notable por su erudición teológica, o de obras de piedad y devoción.Los obispos, cuyos títulos, por lo general, son debidos a sus simpatías políticas, ahora viven como cortesanos y toman parte en las disensiones de los partidos y las personas los miran con una indiferencia que corresponde a los pocos beneficios recibidos de sus manos.Hay varias honrosas excepciones a esta regla, pero estas excepciones son escasas, y si se ha producido en los últimos años un obispo de Cádiz, un modelo admirable de todas las virtudes cristianas, hay muchos otros, como el de Barcelona, ​​impregnado con el máximas del ultramontanismo más absurdas, y quiénes son los enemigos declarados de todo lo que contribuye a hacer de la sociedad ilustrada, humana y moral”.

Como podemos ver el análisis y las observaciones reflejan el estado clerical del XIX donde no le importa ponderar al obispo de Cádiz y solo a manera de ejemplos aparecen algunos casos concretos que escandalizaban a Menéndez Pelayo. No es el momento de citar más pasajes, pero es un libro que refleja con honestidad el estado de la religión en la España de entonces que merece leerse.

Concluye el libro:

“Las naciones más cultas, más ricas y prósperas, son las que tienen más purificados sus credos,-los que han puesto más lejos de ellos el elemento material introducido en el culto por la superstición y el fanatismo, - los que más se acercan al espíritu y la letra del evangelio en las relaciones del hombre con la Divinidad. Los españoles han comenzado a penetrar en estas verdades y han comparado su situación actual con la de otras naciones que han abrazado las doctrinas de la Reforma, y, sobre todo, han sentido ese gran vacío dejado en su condición religiosa y moral por la falta de un verdadero cristianismo, por el dogma puro enseñado por su fundador, y de la verdad que debe ser descubierta en las páginas inspiradas que contiene los tesoros de la revelación”.

El caso contrario al del cura José García Mora es el del liberal Castor Compañía [iv] quien pasó de liberal a ultramontano. Cita José Manuel Bengoa un sermón de Minguela que resume ese cambio.

“Pero donde la oratoria del padre Minguella cobra densidad y perfección es en el momento en que, citando a quien el 15 de octubre de 1854 ocupara idéntica cátedra en el mismo lugar, rebate la argumentación entonces esgrimida por el reverendo Cástor Compañía para disuadir a los devotos peregrinos a que peregrinen a Valvanera en La Rioja. Treinta años después, todo es distinto. Los negros presagios, las profecías apocalípticas, se han revelado falsas. Por eso el orador que en estos momentos ocupa la sagrada cátedra puede levantar la voz anunciando todo lo contrario:“¡Viajeros religiosos, almas sensibles, id a Valvanera, id a Valvanera, que allí está otra vez el encanto de vuestros corazones, la vida de vuestras almas; allí están de nuevo los hijos de san Benito, cuidando de las lámparas que arden ante la veneranda imagen, y adornando el altar de vuestra Reina con las sencillas y hermosas flores de vuestros campos!”.

En su libro Confesión de un liberal , hace referencia a tres folletos que habían criticado al catolicismo español y dice: “Nuestro liberalismo, pues, debía ser algo mas que una simple adhesión a las instituciones representativas, y en prueba de que nada exageramos, ahí están los folletos que dimos a luz en Cartagena y Murcia sobre Bendición de banderas, sobre Pronunciamientos, sobre la Libertad y Religión en España: léanse con atención,—si hay estómago en el mundo que pueda resistir su lectura,—y se les verá destilar por todos sus poros constitucionalismo neto y alguna cosa peor”.

[i] The Friendly visitor , publ by W.C. Wilson Editor William Carus Wilson Publicado en1854

[ii] Dawn of the Second Reformatión in Spain Ms. R. Dennon Peddie

[iii] Hay varios homónimos de Mora entre los evangélicos de esta época: Ángel Herreros Mora, José Joaquín Mora y José María Luis Mora. El redactor de El Heraldo parece indicar a José Joaquín Mora

[iv] Confesiones de un clérigo liberal por Castor Compañía. Imp.de Pascual Gracia y Orga, 1861

Autores: Manuel de León©Protestante Digital 2012