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Viendo las manos de Dios
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Tema: Viendo las manos de Dios

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    Ayte. Administrador Array Avatar de Maryta
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    Predeterminado Viendo las manos de Dios




    Las manos

    En mi juventud, un cantante expresó muchas verdades acerca de las manos. Habló de las manos del labrador cuando trabaja de sol a sol. De igual manera habló de muchas otras maneras de lo que se le pueden atribuir a las manos. Las de una novia ante el altar. Las de una madre acariciando a su hijo, o las de un niño orando a Dios.
    Habló de manos que son garras que por el poder y la ambición mandan a la guerra a otras personas sembrando desolación.
    Pero también habló de dos manos que el hombre hace tiempo ya olvidó. Manos que fueron golpeadas, humilladas por el odio y el rencor. Manos que hicieron milagros. Manos que dieron amor. Esas son las manos de Dios. (Sandro 1968)


    ¿Y porque me acuerdo de ese tema musical? Porque aquellos que hemos puesto la confianza en el Señor, podemos ver las manos de Dios moviéndose en nuestras vidas. Abriendo caminos, bendiciéndonos, como Padre amante que es.

    Quizás muchas personas si leen estos comentarios pueden pensar que intento espiritualizar todo. Pero la realidad es que si no ves la mano de Dios en todas las cosas, algo no va bien en tu vida, querido amigo.

    Siempre que quieras puedes ver la mano de Dios en tu vida, no importa las circunstancias.

    El caso es que había que solucionar un problema pendiente y era urgente. A causa del papeleo fue necesario ir a distintas oficinas, y planeábamos como organizar todo para no perder tiempo, pues era algo urgente. De pronto veíamos como nuestro itinerario cambiaba, no podía ser de la manera que lo habíamos pensado. Una y otra vez, y nos dimos cuenta muy pronto que era el Señor el que nos iba guiando. Nos dejamos llevar dando las gracias al Señor por guiarnos de esa manera.
    No podemos negar que el enemigo también intentó estorbarnos, pero no pudo, el Señor tenía el control.

    Una vez llegados a destino nos encontramos con unos familiares de mi esposo, los cuales también estaban siendo usados por el Señor para guiarnos en todo lo que teníamos que hacer para solucionar el tal problema pendiente. El caso es que se fue repitiendo todo, al igual que antes de viajar. Cada paso que dábamos algo surgía que pretendía obstaculizar la meta por la que habíamos viajado, y de un instante a otro, todo giraba, y se tornaba en positivo. Hasta que finalmente y gracias al Señor, todo quedó solucionado.

    Con mucho gozo y agradecimiento al Señor pudimos relajarnos de ver que Él había organizado todo y nos había bendecido.
    Y a partir de allí, vimos aún más las manos de Dios obrando en toda nuestra estancia junto a la familia de mi esposo. Hasta en el más pequeño detalle vimos la mano de Dios.

    Podríamos hacer una lista larguísima nombrando las veces que vimos su poder obrando a nuestro alrededor. Incluso en los detalles adversos, vimos que mejor era seguir poniendo nuestra mirada en el Señor, en el camino que Él había ordenado para nosotros.
    Quiero compartir un par de detalles que para mi fueron importantes.

    El primero fue algo que me sucedió el tercer día de estar en casa de los primos de mi marido. Los horarios diferentes, y por tal cambio me desperté de noche, me levanté para ir al lavabo. Media dormida, tenía que bajar por una escalera que me llevaba desde la primera planta hasta la planta baja. (Tengo terror a las escaleras. Siempre las bajo orando por las veces que me he caído) el caso es que bajaba intentando de hacerlo con mucho cuidado, pero eran casi las 3 de la mañana y yo estaba medio dormida. La escalera tenía y tramo de curva, y cuando llegué a él, no sé cómo fue, el caso es que de pronto me vi cayendo por las escaleras. Quise parar la caída con los codos haciendo presión en las paredes, pero se me lastimaban así que me tuve que dejar caer, y no paré hasta llegar al suelo de la planta baja. En cada escalón sentía como mi cadera rebotaba. Y decir que esa parte de mi cuerpo es la más delicada que tengo por la artrosis.
    Nadie oyó nada, me podría haber matado y nadie se hubiera enterado hasta la mañana. Pero gracias al Señor, aunque magullada no me golpeé la cabeza lo cual hubiera sido aún peor.
    Cuando se lo conté a mi esposo, le dije posiblemente al día siguiente no podría caminar por el dolor que iba a tener. Pero al día siguiente pude caminar sin problemas por la gracia del Señor.

    Otro detalle más, fue una situación que me sucedió estando de visita en casa de unas amigas. Habíamos cenado con sus hijos y nietos y a la hora de regresar uno de los amigos se ofreció a llevarnos en su furgoneta hasta la casa de los primos de mi marido. Nos dispusimos a subir después de habernos despedido de todos ellos. Yo me sujeté por el marco de la puerta del vehículo para poder sentarme más cómodamente. A la vez de esto mi marido se subió al asiento de delante de la furgoneta, y no se dio cuenta, y cerró la puerta pillándome la mano. No puede expresar el dolor que sentí en mi mano, pensé que se me iban a romper todos los huesos. Gritos de dolor y de advertencia di a mi marido para que abriera la puerta y me liberara la mano. Una vez que quedé libre de ese trauma, me trajeron algo de hielo para que me lo pusiera en la mano. No podía mover los dedos. Pero poco a poco el dolor fue menguando. Y nuevamente al día siguiente, la mano no me dolía para nada. Y la hinchazón se había bajado. Mi mano estaba totalmente normal y sin dolor.

    (Hoy recordando estos momentos son motivo de risa, pero en aquellos momentos fueron muy difíciles para mi.)

    ¡Cómo no ver la mano del Señor en estas cosas! Y en tantas otras, que otra persona le llamaría casualidad. Pero nada fue por casualidad. El Señor tenía, y sigue teniendo el control de todo.
    Para terminar, también compartiré que en un determinado momento necesitamos un taxi para ir hasta la casa de una hermana en Cristo muy querida por nosotros. Y no fue más que llegar a una esquina donde podía venir uno, cuando vemos que llega uno ocupado, pero que para, el pasajero desciende, y el taxi quedaba libre. O sea que paró delante nuestro mismo. Como si hubiera venido expresamente a esa esquina por nosotros. Y eso no fue todo. Los taxistas tienen fama de “picaros”, o sea que dan muchas vueltas para que el reloj marque más distancia de la que en realidad debería ser. El caso que el taxista al retomar camino y dirigirse buscando la dirección que le habíamos dado, giró por una calle, que justamente iba directo a la esquina donde teníamos que estar. Y como reconocimos el lugar, en seguida le dijimos que nos dejar allí mismo. El Señor nos guardó de un abuso en la tarifa del taxi.

    Luego la anécdota con Juani, vecina de Hilda (mi madre espiritual). Con su necesidad del Señor por la pérdida de una hija. Y pudimos dar testimonio y consuelo a ese corazón afligido. La encontramos justo en la puerta del edificio cuando ya marchábamos y se quedó hablándonos de sus cosas, del Señor y de su hija.

    Y podría seguir enumerando muchas más anécdotas… por ejemplo con los boletines de la iglesia que llevé desde aquí, cuando los repartí, las personas que los recibieron lo hicieron con mucho gozo y querían varios para compartir con otras personas o cuando conocí a una mujer que tenía en su poder una Biblia que yo había regalado a unos tíos de mi marido hacía justo 28 años y que durante todo ese tiempo había estado arriba de un mueble donde nadie la veía, y además tapada con otros libros llenos de polvo por el tiempo transcurrido. ¿Coincidencia? Creo que no.
    Y así una seguidilla de circunstancias que serían para seguir ensalzando al Señor y agradeciéndole todo cuanto hizo aquellos días.

    Hoy más que nunca, con muchas cosas aún por delante en las que esperamos que el Señor intervenga, descansamos confiadamente, porque es en Su tiempo que las poderosas manos del Señor obrarán para el bien de aquellos que le amamos. A él sea la Gloria y la Honra por los siglos de los siglos, amén.

    “Encomienda al Señor tu camino, y confía en El y Él hará.” Salmos 37:5


    ¡¡¡¡Recuerda usar mayúsculas cuando te refieras al Señor!!!!




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  2. El siguiente usuario agradeció a Maryta por este útil mensaje:

    Chris74 (12/06/2017)

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