Mamá primeriza
Fuente: yoinfluyo.com
Por Rosa Martha Abascal

Ser mamá hoy y siempre, ha sido la aventura más maravillosa que puede vivir una mujer. El dar vida, el sentir y vivir la vida dentro de sí misma hace a la mujer un santuario de vida, un templo del Amor.

Sin embargo un día se acaba esa maravillosa etapa de vivir la maternidad "dentro" de uno mismo, y comienza el día a día: hospital, heridas, pañales, leche, horarios, llantos, ropa... uf... demasiado... y para una mujer que no ha tenido la experiencia previa de ser madre o que no tiene la dicha de tener a su madre junto todo el tiempo sobre todo al inicio, puede convertirse esto en un mar de incertidumbres y de dudas.

Es por ello que hoy te presentamos en este breve reportaje tips para ti que estás a punto de dar a luz, esperando que te sea de utilidad:

Preparando el parto

¿Cómo debe prepararse una pareja, en especial la embarazada, para esperar el parto?

Una pareja debe prepararse para el parto con información recibida a través de lecturas y cursos de psicoprofilaxis obstétrica. Existen técnicas de preparación llamadas de parto sin temor y sin dolor que aportan tranquilidad y seguridad. Esto permite conocer y comprender todas las posibles alternativas de su parto para que, llegado el mismo, nada la sorprenda, ni la asuste. El aprendizaje de técnicas de respiración y de relajación le va a permitir manejar y atenuar las sensaciones dolorosas del parto, evitando un sufrimiento físico y psíquico innecesario, viviendo este acontecimiento como un acontecimiento feliz y gratificante.

¿Qué debo llevar al hospital?

Prepara tu maleta con un mes de anticipación, y tomando en cuenta que el tiempo promedio de estancia en el hospital es de 3 a 4 días. Para ti necesitas:

a. Los resultados de los últimos exámenes médicos.

b. Tu identificación y todos los papeles del seguro médico, así como acta de nacimiento y de matrimonio para que registres a tu hijo en el hospital antes de salir y te ahorres muchas vueltas.

c. Un par de camisones completamente abiertos por delante y con las mangas cortas. De este modo, es más fácil dar el pecho al pequeño.

d. Bata, zapatillas y unos calcetines cortos de algodón.

e. Un par de brasieres para la lactancia, con copas que se abren, y protectores para absorber leche.

f. Una faja postparto, que sujeta el abdomen de forma delicada y que se puede regular conforme el vientre pierde su volumen.

g. Lo indispensable para tu higiene: jabón neutro, champú, un peine, un cepillo para los dientes y un dentífrico, y todas las cremas que utilices.

h.. Números telefónicos de todos tus amigos y familiares.

i. Cámara fotográfica.

j. Una muda de ropa para tu pareja.

En casi todas las clínicas se proporcionan los implementos de limpieza, así como pañales y cobijas para el bebé, sin embargo para cuando salga si necesitas llevar:

a. Tres mudas para recién nacido (camisetita, calcetines, mameluco y chambrita o suetercito).

b. Pañales desechables para recién nacidos.

c. Cobija para cuando le des el pecho.

d. Una cobija de lana en invierno y de algodón en las demás estaciones.

e. Para su aseo, puedes comprar aceite o leche limpiadora para niños, un jabón neutro, una pomada para las rozaduras, una colonia de bebés, un peine o cepillo.

f. Un bambineto o una sillita de seguridad para llevarle a casa cuando te den el alta.

¿En qué momento se considera que comienza el trabajo de parto?

El trabajo de parto se inicia cuando las contracciones del cuerpo del útero o matriz se producen con tal intensidad que actúan sobre el cuello uterino para dilatarlo. La futura mamá percibe que las contracciones que hasta ese momento sentía sólo como "vientre duro" pasan a percibirse como un dolor agudo e intermitente. A veces este síntoma se acompaña de otros signos, como la pérdida de líquido amniótico o rotura de la bolsa de las aguas o pérdida de un tapón mucosanguinolento. Ante estos síntomas debe acudir a internarse. Lo mejor es confiar y abandonarse en el médico que elegiste desde el comienzo del embarazo.

Depresión post parto

La depresión post parto consiste en el desarrollo de una depresión en la madre tras el nacimiento de su hijo. En la mayoría de las ocasiones la depresión parece no tener sentido: " Deseaba tanto tener este hijo y ahora que lo tengo me siento completamente desdichada", "¿Qué me está pasando?". Estas mujeres no son unas desagradecidas o unas malas madres sino que están experimentando una de las complicaciones más frecuentes del parto, la depresión post parto, un trastorno que todavía sufren en silencio un gran número de mujeres. Sus síntomas son tristeza, irritabilidad, fatiga, insomnio, perdida de apetito, incapacidad para disfrutar, frustración, ansiedad. Esto ocurre la mayoría de los casos en el primer mes tras el parto, aunque en ocasiones este trastorno puede dar la cara 6 meses más tarde.

Parece probable que la depresión post parto esté relacionada con los importantes cambios hormonales que tienen lugar en el momento del nacimiento de su hijo, aunque todavía no dispongamos de evidencias al respecto. Los niveles de estrógenos, progesterona y otras hormonas relacionadas con la reproducción que pueden afectar a las emociones descienden bruscamente tras el parto, no se han encontrado diferencias entre las hormonas de las madres que desarrollan una depresión post parto y las de las que no. Una posible explicación es que probablemente algunas mujeres puedan ser más sensibles que otras a tales cambios.

¿Cómo afrontar esta depresión? Durante el embarazo:

No intentes ser una supermujer. El tener un hijo es un trabajo que puede exigir dedicación exclusiva, de forma que durante tu embarazo intenta reducir tus compromisos.

No te mudes de casa mientras estés embarazada o hasta que tu hijo no tenga seis meses.

Has amistad con otras parejas que estén esperando un hijo o que lo hayan tenido recientemente.

Identifica a alguien en quien puedas confiar, es necesario disponer de algún amigo a quien acudir en caso de necesidad.

Ve a curso psico-profiláctico y lleva a tu pareja.

Una vez que el bebé haya nacido:

Aprovecha cualquier oportunidad para descansar.

Aliméntate adecuadamente. Las ensaladas, los vegetales frescos, la fruta, los jugos, la leche y los cereales son alimentos muy adecuados para este momento

Encuentra tiempo para disfrutar con tu pareja. Intenta conseguir quien te cuide al bebé y salgan juntos a cenar, al cine, a ver unos amigos o tomar una copa.

No seas muy crítica contigo misma ni con tu pareja. La vida se hace bastante dura en estos momentos y el cansancio y la irritabilidad de ambos puede conducir a discusiones frecuentes que no harán más que debilitar la relación en unos momentos en que esta debería ser más fuerte.

No temas pedir ayuda cuando la necesites.

¡Llegando a casa!

Hace algunos años, las abuelitas recomendaban no salir durante la cuarentena o sea, los primeros cuarenta días después del parto. Sin embargo hay quien se aburre y comienza su vida "normal" llegando a casa... piénsalo... una buena recuperación será la base de una buena calidad de vida a futuro, recuerda que estás herida por dentro, donde no puedes ver, y de una correcta cicatrización depende la calidad de tus futuros embarazos, la salud de tus piernas (por las varices) el que tu depresión sea menos fuerte y que tu recuperación sea total.

VACUNAS: Da un estricto seguimiento a la cartilla de vacunación que se te entregará en el momento en que registres a tu bebé, de ello depende su salud y hasta su vida.

MEDICO: Siempre ten en el buró de tu cama el teléfono del pediatra y del ginecólogo para que cualquier duda la puedas resolver de inmediato. Probablemente serás un poco insistente en un principio, pero más vale que sea así y no que te arrepientas por no haber preguntado a tiempo. Los médicos están formados en una vocación de servicio y no se molestarán porque les llames.

PAÑAL: es necesario sobre todo los primeros meses, no dejar la piel sin respirar por mas de 3 horas, cada que alimentes a tu bebé cámbiale el pañal aunque en apariencia no lo necesite, úntale una buena pomada y así evitarás que se te roce. Si tiene la piel muy delicada y se roza frecuentemente, úntale maicena con agua, (una masa que tú puedes hacer) ello ayudará a sanar la rozadura.

ESTIMULACIÓN TEMPRANA: Por experiencia te digo, que no hay mayor estimulación que la sonrisa, el diálogo, las caricias, el jugueteo y el amamantamiento con tu bebé. Si puedes complementarlo con cursos de estimulación temprana, está muy bien, pero la mayor y más eficaz la recibirá tu hijo de tu cariño y de tu interacción con él.

AMAMANTAMIENTO: En el hospital recibirás clases de cómo darle pecho a tu bebé, ojala tengas la oportunidad de amamantarlo por lo menos 6 meses, los efectos psicológicos y fisiológicos (anticuerpos) que un bebé recibe al ser amamantado no tiene igual, no hay leche que puedas comprar que supla este diálogo íntimo y enriquecedor entre madre e hijo. No te desesperes si al principio es difícil, en unos días lograrás el perfecto acoplamiento. Unos consejos para que no se te agriete el pecho: antes del parto unta el pezón con vaselina o con aceite para bebé todos los días. Cuando nazca, ponle mantequilla derretida una vez que tú bebe acabe de succionar y te hayas lavado perfectamente. Antes de volver a darle de comer límpiate muy bien para que no consuma mantequilla tu bebé.

FORMACIÓN DE HÁBITOS: Los niños son NIÑOS, no tontos. Comienza a establecer horarios que tu misma respetes (no los cambies porque tenías una cita o porque hoy te querías dormir mas tarde o porque eres informal, o porque a Chuchita la bolsearon) si quieres un hijo ordenado en hábitos de comer, dormir y por consiguiente más adelante en horarios de estudio y juego HOY es el momento de comenzar a formarlos.

Los primeros días con tu recién nacido no te cansas de mirarlo. Pero de repente le vas encontrando cosas que no te parecen normales y te alarmas. Sin embargo, la mayoría de estas anomalías es completamente normal en el recién nacido. No te asustes ni veas moros con tranchetes, todo esto que te platicamos es normal.

Pecho hinchado. El extremo del esternón al final de las costillas se ve como un bulto, sobre todo si el bebé es delgado, pero poco a poco dejará de verse.

Ombligo hinchado o hacia afuera. A las dos semanas el cordón umbilical se seca y se cae, es importante hacer las curaciones como el médico te diga.

Tiene hambre frecuentemente. Él necesita comer constantemente. Normalmente esto se hace cada 3 o 4 horas, consúltalo con tu pediatra para que estés tranquila.

Tiene mucho vello. Una pelusita le recubre todo el cuerpo, sobre todo a los bebés prematuros. A las pocas semanas se le irá cayendo hasta desaparecer.

Tiene la piel transparente y arrugada. Se le ven venas debido a la inmadurez de su sistema circulatorio, y arrugas por haber estado nueve meses dentro del líquido amniótico. Es temporal.

Tiene las piernas flexionadas. Y quizá también los pies hacia adentro. Después de unos dos meses, sus músculos se habrán alargado y sus piernas estarán más estiradas.

Hace bizcos. Todavía no controla los músculos de los ojos cuando intenta enfocar las caras. Esto sólo se considera raro si cruza los ojos de forma permanente.

Respira de forma irregular. O incluso hace pausas en su respiración, porque sus pulmones son pequeños y tienen que desarrollarse. Su respiración se irá haciendo regular en seis meses.

Eructa leche después de comer. Se debe a la inmadurez de su sistema digestivo. Debes distinguirlo del vómito, que es repentino y se expulsa la toma entera; en este caso consulta al pediatra.

Le cuesta trabajo evacuar. Si hace ruidos, gestos o puja, no está estreñido, sino que sus músculos abdominales no están aún ejercitados. Pero los bebés que toman pecho tienen evacuaciones más blandas que los que toman biberón.

Le salen manchas después de comer en la frente. Desaparecen cuando crece.

Le cuesta trabajo hacer popó, es normal, su aparato digestivo está aprendiendo a trabajar, solo ponle un supositorio y esto le ayudará.

Llora muy seguido. Las causas pueden ser varias, que necesite cambio de pañal, que tenga hambre, que tenga frío o calor, que tenga gases, o que esté incómodo en esa postura. contempla también la posibilidad de que te esté tomando la medida. como te dije, son niños no tontos.

La primera vez que hizo popó fue muy obscura. Es normal, a esta evacuación se le llama meconio. Poco a poco se va a aclarar y quedar amarillenta y granulada.

Tiene moquitos. Es normal tiene narices muy pequeñitas, usa los absorbe mocos, pero no lo suenes o lo lastimaras

Tiene escamas y manchas rojas en el cuero cabelludo. No tiene importancia, no lo toques, ponle aceite infantil y solito se caerá.

Tiene granitos en la cara. No te preocupes, desaparecerán por sí solos.