Una Buena Palabra para el Pastor

Que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y ...que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. (1 Tesalonicenses 5:12-13)


En Florida, un ministro hizo que se le hiciera un funeral mientras aún vivía. El orden impreso del servicio decía: “Éste funeral mío está siendo celebrado porque no tengo gozo en palabra que no puedo oír, en flores que no puedo oler, ni en amigos que no puedo ver.” Después del servicio, comentó: “Creo que ha sido bueno. Mucho mejor de lo que me esperaba."

¿Estaba este pastor hambriento por alguna expresión de aprecio por su ministerio?

¿Habían pasado meses o años desde que la gente le dijeron que habían recibido ayuda gracias a sus sermones? Quizá su congregación estaba negligiendo el reconocer sus esfuerzos y el mostrarle amor y estima, cosas a las que Pablo apremia a los cristianos para con los líderes espirituales. Quizá no estaban apreciándolo en su debido valor.

Un amigo me dijo que jamás encomiaría a su pastor, porque esto podría hacerlo orgulloso. Más probablemente, un encomio le alentaría a redoblar sus esfuerzos, confiando en que Dios estaba bendiciendo su labor. La lisonja es siempre mala, pero una palabra de encomio genuino es siempre oportuna.

Los pastores son humanos, y necesitan la certidumbre de que están proveyendo a las necesidades de su grey.

Así, con aprecio y respeto, ¡tengamos buenas palabras para el pastor!

PENSAMIENTO: Los pastores que predican la palabra de Dios necesitan una buena palabra del pueblo de Dios.