Hola!! ¿Aun no eres miembro del FCE? Te invitamos a formar parte de esta gran comunidad. Por favor tomate un minuto has click aqui Para que tengas acceso completo al foro, y así puedas disfrutar de todas las prestaciones del FCE.
Martín Lutero Y La Interpretacion De La Biblia I
Resultados 1 al 2 de 2

Tema: Martín Lutero Y La Interpretacion De La Biblia I

  1. #1
    Miembro Registrado Array
    Fecha de Ingreso
    16 oct, 06
    Mensajes
    19
    Nacionalidad

    Users Flag!
    Gracias
    1
    Agradecido 9 en 7 Post.
    Poder de Reputación
    0

    Arrow Martín Lutero Y La Interpretacion De La Biblia I




    Martín Lutero
    y la interpretación
    de la Biblia (I)
    Por José Grau

    Cuando Martín Lutero une al
    mundo ―en Eislaben (Alemania), el
    10 de noviembre de 1483― la Biblia
    era considerada, en palabras del
    escolástico Buenaventura, «una selva
    intrinseca en la que es arriesgado
    meterse». Desde el siglo XIII. en que
    fue dada esta definición por el fraile
    franciscano promovido a cardenal,
    hasta el siglo XV en que nace Lutero,
    la Escritura aparece a los ojos de todo
    el mundo como un libro confuso,
    esotérico y casi ininteligible cuya
    interpretación solamente pueden
    llevar a cabo algunos iniciados: la
    élite de canonistas y teólogos al
    servicio del papa.

    LA INTERPRETACIÓN MEDIEVAL
    Tanto Gregoriu VII como
    Inocencio 111 enseñaron que las dos
    espadas que se mencionan en Lucas
    22:38 son sendos símbolos del poder
    papal y el poder real, los cuales
    pertenecen al Romano Pontífice, pero
    éste concede uno de ellos a los
    príncipes para que lo usen conforme a
    las instrucciones pontificias y en el
    servicio de la Iglesia Romana. Más
    tarde, el mismo papa Inocencio III
    apeló a Deuteronomio 17 en donde se
    dice que cualquier israelita puede
    acudir a los sacerdotes y al que en
    turno desempeñe las funciones de cal,
    con lo que se signino. que los judíos
    podían llevar a ios sacerdotes levitas,
    en la antigua alianza, los casos
    difíciles en litigio y que debían
    someterse a la sentencia de éstos.
    Mediante una ligera interpolación,
    Inocencio III convirtió a los
    sacerdotes levitas en el Sumo Sacerdote
    de Roma y le hizo decir al texto sagrado
    que quien quiera que no se somete a las
    decisiones del Sumo Pontífice, cuyo
    lugar ocupa el papa en la nueva alianza,
    ha de ser sentenciado a muerte. León X,
    el papa contemporáneo de Lutero, citó
    el mismo pasaje, con la misma
    corrupción textual, en una bula en la
    que lo daba como sacado del libro de
    Reyes, para demostrar que el que
    desobedece al papa es reo de muerte.
    Inocencio III escribió al patriarca griego
    de Constantinopla en estos términos:
    «Cristo ha dado el gobierno de todo el
    mundo a los papas» y, como evidencia
    conclusiva, añadió:
    «Pedro en cierta ocasión anduvo
    sobre las aguas las cuales representaban
    a las naciones y por lo tanto de ahí se
    colige que sus sucesores tenemos
    derecho a gobernar todo el mundo, lo
    cual incluye las sedes de los patriarcas
    griegos». Estos ni le hicieron caso. Pero
    Occidente se hallaba preso bajo la
    férrea dictadura teocrática del papado
    romano.
    La afirmación de Pablo en 1 Cor.
    2:15, de que «el hombre espiritual juzga
    todas las cosas», fue interpretada por
    Bonifacio VIII en la Bula «Una
    Sanctam», de 1302, como significando
    que el Papa ―el «hombre espiritual»―
    es juez supremo de naciones y reyes.
    Cuando los profetas anuncian los
    juicios de Dios, en e] Antiguo
    Testamento, y hablan de destrucción y
    desolación, Bonifacio VIII cree ver en
    todo ello alusiones al poder que le ha
    sido conferido por Dios para destruir y
    para arrancar a su antojo a todos los que
    se le oponen en lo eclesiástico y en lo
    civil; Las afirmaciones del salmista,
    cuando proclama que el Mesías reinará
    con vara de hierro, fueron tomadas
    como prueba del deber y el derecho de
    los papas a establecer la Inquisición
    con sus penas Capitales.
    Era también costumbre justificar la
    quema de brujas o de hechiceras
    amparándose en las palabras de Jesús
    cuando dijo que todo aquel que no
    tiene comunión con él es como un mal
    pámpano de la vid que se ha secado y
    ya no sirve más que para ser echado al
    fuego.
    Podríamos seguir la enumeración de
    ejemplos de la exégesis medieval ―y,
    a menudo, como hemos visto,
    pontificia― pero será suficiente, en
    último lugar, traer al recuerdo la
    predicación sobre Ap. 21:1 dio el
    cardenal Cayetano en el Quinto
    Concilio de Letrán (1512-1517), es
    decir: en vida ya de Lutero. Aquello
    fue la apoteosis del papado y la
    denigración de la hermenéutica.
    Cayetano identificó la Jerusalén
    celestial con la Iglesia Romana, la cual
    ―argumentaba― descendió ya del
    cielo y ha estado gobernada por el
    Vicario de Crisco. El mismo
    pensamiento fue luego repetido por
    Otros osadores aduladores en las
    sesiones IV, VIVII, IX y X. En la
    sesión VI, el obispo de Modrusium
    describe a la Iglesia romana como la
    «esposa de Cristo» y añade: «No llores,
    hija de Sión, porque ha venido el León
    de la tribu de Judá, la raíz de David ha
    llegado. He aquí Dios ha levantado a
    un Salvador que te salvará de manos de
    tus desoladores. ¡Oh muy bendito León
    (el papa León X), tenemos la confianza
    "La Escritura es su propio intérprete, y no necesita de
    una autoridad superior a ella"
    de que tú serás nuestro salvador».
    Así se interpretaban las Escrituras
    en aquella Iglesia medieval decadente
    e infiel, tanto en la ortopraxis como
    en la ortodoxia.

    DE LA «NARIZ DE CERA» AL
    MÉTODO GRAMATICOHISTÓRICO

    ¿Sobre qué base hermenéutica
    podía hacérsele decir al texto sagrado
    estos propósitos? En muchos casos no
    había la más mínima preocupación
    exegética y ni siquiera se intentaba
    justificar hermenéuticamenre las
    deducciones fantásticas que tan
    caprichosa y arbitrariamente se
    hacían.
    Sin embargo, detrás de esta
    práctica había una cierta manera de.
    usar el texto bíblico: la hermenéutica
    medieval que pretendía encontrar
    cuatro sentidos en cada pasaje de la
    Escritura: el sentido literal, el
    alegórico, el tropológlco y el
    anagógico.
    Se entiende por literal el
    significado histórico en la Edad
    Media. En segundo lugar, el
    alegórico por medio del cual un
    pasaje, fuere el que fuere, tenía que
    arrojar alguna enseñanza sobre la
    Iglesia, su culto y su gobierno. Luego
    venía el sentido tropológlco por el
    cual un pasaje era explicado en
    relación con cosas presentes; por
    ejemplo, los pasajes de Levitico que
    hablan de sacrificios de animales eran
    interpretados como lecciones para la
    mortificación de la pane animal del
    hombre, el cuerpo, y la penitencia en
    general Finalmente, el sentido
    anagógico, que lo referían a las
    últimas cosas, al cielo, al infierno, a la
    delicias de los bienaventurados y los
    tormentos de los condenados.
    Lutero se levantó contra esca
    manera de interpretar la Biblia.
    Propugnó un sentido literal
    gramático-histórico, guiado por una
    mentalidad cristocéntrica. Con su estilo
    gráfico, directo y colorista, Lutero
    comentaba que esta hermenéutica de los
    cuatro significados era como «una nariz
    de cera» con la que uno podía hacer lo
    que le diera la gana...
    No exageramos al afirmar que la
    hermenéutica científica de la Escritura
    comienza con los reformadores,
    exactamente con Lutero. Sus
    precedentes fueron algunos de los
    llamados Padres de la Iglesia antigua,
    así Melanchton se gloriaba de
    esforzarse por restarurar la exégesis de
    la patrística, de un Crisóstomo, de un
    Basilio, etc, enterrada durante siglos por
    la Iglesia de Roma que,
    paradójicamente, creía ser la única
    intérprete autorizada de la Palabra de
    Dios pero que, de hecho, lo único que
    hacía era imponer su propia palabra de
    autoridad políticoeclesiástica.
    En hermenéutica se habla de un antes
    y un después de Lutero.
    Para todos los reformadores, Cristo
    es el centro y el soberano de la
    Escritura. Y si para Jerónimo ignorar
    las Escrituras equivalía a ignorar a
    Cristo, para los reformadores
    ―además― ignorar a Cristo es ignorar
    las Escrituras.

    LA ESCRITURA INTERPRETA LA
    ESCRITURA

    A Lutero no le interesaban los juegos
    de palabras de la sofisticada escolástica
    medieval. El problema fundamental
    para él no era tanto la descripción
    verbal de Dios como la expresión
    sincera del corazón que se abre
    totalmente a la existencia de Dios y a la
    verdad de su Palabra. Al escribir su
    comentario sobre Hebreos ―entre
    1517-1518― el reformador alemán
    exclamaba: «¡Oh, cuan maravilloso es
    ser cristiano y tener nuestra vida
    escondida en Cristo! No a la manera de
    un ermitaño en una celda, ni en los
    impenetrables abismos del corazón
    humano, sino escondidos, amparados y
    protegidos por, y en, el Dios invisible
    que no se revela sino por la Palabra y
    mediante la escucha de la misma». Con
    éstas, y otras parecidas palabras, Lutero
    afirmaba una verdad múltiple y
    fundamental de la fe cristiana: nuestra
    confianza y nuestra seguridad no
    descansan en nada humano, ni nada
    nuestro, sino en la Revelación objetiva
    de Dios y en la revelación objetiva de
    Cristo. De ahí su firmeza, de ahí su
    equiparación a una Roca inconmovible.
    El método gramático-hfstóricocristológico
    condujo al principio
    consecuente de que la Escritura es su
    propio intérprete y no necesita de una
    autoridad superior a ella, pues entonces
    deberíamos admitir que alguien que no
    es Dios resulta más idóneo para
    expresarse y hacerse entender que Dios
    mismo. Equivaldría a pedir las luces de
    una vela para ayudar al sol «Scriptura
    Sacra sus ipsius interpres» era la
    afirmación reformada frente a la
    exégesis papal ¿Y los textos difíciles?
    ¿Y los más oscuros? Para Lutero, la
    claridad objetiva de la Escritura es
    Jesucristo y la subjetiva el Espíritu
    Santo. Cuando sostenía que la Escritura
    interpreta la Escritura, porque ella
    misma es su propio intérprete, utiliza el
    vocablo «Escritura» con dos
    significados. Con ello quiere decir que
    la totalidad de la Biblia constituye el
    intérprete de las partes de la Biblia que
    no pueden contradecirse entre sí y que
    deben armonizar con el contenido
    global de la Revelación. Así, ninguna
    pane de la Escritura debiera
    interpretarse de manera que deformara
    la enseñanza de la totalidad de la
    misma en algún punto. No basta con
    apoyarse en algunos versículos
    aislados, o en referencias incidentales a
    la Escritura; esto es lo que hacen las
    sectas. El principio reformado
    ―elaborado después del siglo XVI―
    se resume en la conocida frase «Ningún
    texto sin su contexto; porque un texto
    sin contexto es un pretexto».
    "A Lutero no le
    interesaban los juegos de
    palabras de la sofisticada
    escolástica medieval"
    "Ningún texto sin su
    contexto; porque un texto
    sin su contexto es un
    pretexto"
    Citar Citar  

  2. #2
    Super Moderador Array Avatar de J. Galván V.
    Fecha de Ingreso
    08 mar, 07
    Mensajes
    3,110
    Nacionalidad

    Users Flag!
    Gracias
    1,141
    Agradecido 2,953 en 1,423 Post.
    Poder de Reputación
    0

    Predeterminado Re: Martín Lutero Y La Interpretacion De La Biblia I




    Increíble la forma como el catolicismo forzó la interpretación para validar el papado, sus barbaridades y abusos. Me causó risa la forma como decodificaron este texto:

    «No llores, hija de Sión,
    porque ha venido el León
    de la tribu de Judá, la raíz de David ha
    llegado".
    He aquí Dios ha levantado a
    un Salvador que te salvará de manos de
    tus desoladores. ¡Oh muy bendito León
    (el Papa León X)


    "Un saludo a los visitantes, por preferir un foro cristiano, en medio de tanta oscuridad en la red virtual"
    No Enlazar
    Citar Citar  

Información de Tema

Usuarios Viendo este Tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas Similares

  1. Video sobre la vida de Martin Luthero
    Por JoseLuis en el foro La Reforma y Contra-Reforma
    Respuestas: 2
    Último Mensaje: 23/02/2009, 13:53
  2. Lutero
    Por Jroveman en el foro Cine y Videos Cristianos
    Respuestas: 13
    Último Mensaje: 09/07/2007, 11:34
  3. Interpretacion
    Por YO SOY en el foro Estudios Nuevo Testamento
    Respuestas: 38
    Último Mensaje: 09/05/2007, 21:33
  4. Interpretacion
    Por YO SOY en el foro Estudios Biblicos
    Respuestas: 2
    Último Mensaje: 14/12/2006, 09:22
  5. Martín Lutero
    Por JoseLuis en el foro Biografías de siervos Ilustres
    Respuestas: 0
    Último Mensaje: 15/10/2006, 15:51

Marcadores

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •