Hola!! ¿Aun no eres miembro del FCE? Te invitamos a formar parte de esta gran comunidad. Por favor tomate un minuto has click aqui Para que tengas acceso completo al foro, y así puedas disfrutar de todas las prestaciones del FCE.
Ministerio carcelario
Resultados 1 al 2 de 2

Tema: Ministerio carcelario

  1. #1
    Miembro Registrado Array
    Fecha de Ingreso
    04 dic, 08
    Mensajes
    4
    Nacionalidad

    Users Flag!
    Gracias
    0
    Agradecido 4 en 2 Post.
    Poder de Reputación
    0

    Predeterminado Ministerio carcelario




    "Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo." Hebreos 13:3

    El Cristo de los presos

    Casi la mitad de los detenidos en Olmos son evangélicos. En casi todas las unidades hay pabellones especiales. O iglesias. Y hasta tienen una cárcel propia, la U25 Cristo, la única esperanza, donde incluso el director es evangélico. Hay 250 pastores diseminados en los penales. Cómo viven los presos evangélicos. El pastor que se hizo guardiacárcel para evangelizar las cárceles.

    En silencio y sin levantar mucho el perfil para no despertar el lobby católico, la iglesia evangélica argentina ha venido creciendo en proporción geométrica durante los últimos veinte años. Y las cárceles de la provincia de Buenos Aires son el territorio donde esta avanzada se puede constatar más claramente.
    En 1983, el penal de Olmos no registraba actividad religiosa evangélica. Hoy, de sus 3200 reclusos, 1500 viven en los llamados pabellones evangélicos, más precisamente en el tercer y cuarto piso del Penal, que hasta fines de los ‘80 eran los pisos “pesados”, pero que hoy están bajo control de los pastores. Para ponerlo en foco: el 48 por ciento de la cárcel más grande de la Argentina se declara evangelista.
    Pero si bien Olmos es la expresión más visible del fenómeno, no es la única: la Melchor Romero para presos psiquiátricos cuenta con dos iglesias dentro de la misma cárcel. La Unidad 33, el Penal de mujeres de Los Hornos, tiene unas noventa internas repartidas en tres pabellones evangélicos, que de todas maneras son pocos comparados con los doce que tiene la unidad 35 de Magdalena, donde en total hay unos 600 y en la U43 de la Matanza unos 110 “hermanitos”, como llaman los pastores a los presos convertidos. En la Unidad 2 de Sierra Chica, donde sólo hay presos con condena firme, los pabellones evangélicos son cuatro y otros tantos hay en la Unidad 30 de Gral. Alvear. No hay números oficiales, pero es posible estimar que de los 24.500 presos del Sistema Penitenciario Bonaerense (SPB), seis mil son presos evangélicos.
    Ahora bien, ni Olmos ni ningún otro penal de los 40 que se reparten por la Provincia ha llegado tan lejos como la Unidad 25 Cristo la única esperanza, la única cárcel de América latina enteramente evangélica, con presos evangélicos, guardiacárceles evangélicos y director evangélico, unos rapados y en remerita, otros de fajina y borceguíes, todos juntos cada mañana cantando alabanzas en el salón grande de la planta baja (ver aparte).
    Actualmente hay 250 pastores diseminados por todas las cárceles del SPB.
    El crecimiento de la iglesia evangélica en los penales está sostenida en el reclutamiento masivo y el reclutamiento, a su vez, en la oferta de salud penitenciaria. Los pabellones evangélicos funcionan con un fuerte sistema de leyes internas: no está permitido fumar, ni mirar televisión, ni tomar alcohol, ni llevar el pelo largo. El cigarrillo y la bebida son los emblemas del vicio, la televisión quita cohesión espiritual y el pelo largo desafía la febril contracción a la higiene que, junto con la oración, es una de las obligaciones primarias que los pastores imponen. La violencia y el sexo entre internos, desde ya, es algo del todo inconcebible. Estas condiciones por un lado sujetan al preso en su vida diaria, lo ciñen, pero también producen un tentador estado de bienestar para los que huyen del hacinamiento, las torturas, las violaciones. La cuestión, en todo caso, es si eligen a Cristo por convicción espiritual o lo hacen corridos por la ausencia del Estado.
    “Pueden suceder ambas cosas”, dice Elías Neuman, criminólogo, docente en la Facultad de Derecho de la UBA, autor de libros como La sociedad carcelaria (Ed. Depalma, 1968) y Las víctimas del sistema penal (Ed. Marcos Lerner, 1985). Según Neuman, que le dedicó buena parte de su vida el estudio del sentimiento religioso en las cárceles, todo sistema de creencias, aunque sea informal, es positivo si termina otorgándole alguna clase de fe a quienes nunca tuvieron fe en nada, ni siquiera en sí mismos. “Para la administración carcelaria, el tema es bienvenido, porque el sistema evangélico produce normas y opera como un control social informal, logra lo que quiere lograr el Servicio Penitenciario, que es la sumisión que facilita el control, o sea, es funcional al sistema. Sin embargo, también produce en el preso una atención sobre el otro, sobre la humanidad del otro y también la propia, que puede derivar en un respeto hacia adentro y hacia fuera de sí mismo”, dice Neuman.
    La retórica de Cristo no admite contraposiciones. Todos repiten alabanzas parecidas: Cristo sana, salva, te aleja del pecado y ya. No haygrises ni matices en el discurso de la fe que cae, vertical, en un mandato que los iguala. Después de una vueltita por la U25, donde los pisos brillan y huelen a Espadol, todos los presos parecen el mismo preso, seriados, un poco anulados en su carácter individual. Para Neuman, esto no representa un inconveniente si así acceden a la verdadera fe. “El calabozo de castigo –dice Neuman– es la pérdida de la libertad dentro de la pérdida de la libertad, el último lugar dentro de una cárcel. Una vez, en un calabozo infecto de un penal de Venezuela, al lado del cual nuestras cárceles parecen hoteles, vi en una pared, escrito como si alguien lo hubiera rasgado con la uña, la palabra Dios. Si tuviera que creer en un Dios, creería en el Dios que encontré en aquel calabozo.”
    Sin techo
    Con una iglesia católica que perdió un poco el tren de las cárceles y un Estado históricamente incapacitado para asegurar condiciones dignas, seguridad y derechos humanos dentro de los penales, las congregaciones evangélicas tienen mucho terreno ganado y mucho por ganar. El conocimiento de los pastores sobre los presos se ha refinado tanto en todo este tiempo que hasta son capaces de establecer vínculos diferenciales según la cárcel. “Con los hermanos loquitos de Melchor Romero trabajamos de otra manera el acercamiento. Hacemos choriceadas, partidos de fútbol y relegamos un poco el culto y la Biblia porque entendimos que ellos valoran más el acercamiento humano, físico, que el espiritual. Hay dos unidades en Melchor Romero, la 10 y la 34, y en cada una funciona una iglesia nuestra”, explica un Pastor. Con más pabellones propios, con pastores que se están formando en la especialización carcelaria, con un ojo del Ministerio de Seguridad y Justicia puesto sobre ellos, la iglesia evangélica crece, se multiplica y aún busca su techo.



    Fragmento Nota publicada por el diario Pagina 12, por Alejandro Seselovsky.
    No Enlazar

    Las personas que salen de prisión tienen escasas oportunidades de reinsertarse socialmente. De hecho, parecen ser más los factores que los alientan a recaer en el delito que los que los estimulan para rehacer su vida.

    Las pocas oportunidades laborales, el hecho de volver a un entorno familiar que muchas veces se ha "olvidado" de ellos, el estar "marcados" socialmente de por vida como delincuentes son factores que inciden a la hora de volver a las andanzas.

    Estas conclusiones no surgen de las historias de vida de las personas que salieron de la cárcel, sino de las estadísticas oficiales que aportan el Ministerio de Justicia, el Servicio Penitenciario Federal y el Patronato de Liberados, entidad responsable de tutelar a aquellos que salen con libertad condicional o asistida.

    Según se informó desde el Ministerio de Justicia de la Nación, el 33 por ciento de los presos de las cárceles federales con condena firme es reincidente; eso surge del último informe del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (Sneep) de 2006, del Servicio Penitenciario Federal.

    Sobre la base de 170 casos, el Patronato de Liberados analizó los "factores socioeconómicos de riesgo que podrían favorecer una situación delictiva". La investigación señala que el 22% de los liberados la familia no los recibe cuando salen de prisión, y el 47% lo recibe un entorno familiar negativo, en el que hay violencia, antecedentes criminológicos, penales y psiquiátricos. Y el 58% de los presos, cuando sale, no vuelve al lugar de residencia que tenía al ser detenido.

    Otro factor de riesgo que favorece la reincidencia es la dificultad para conseguir trabajo. Casi el 40% de quienes salieron de prisión no tiene trabajo y entre el 46% que está empleado, la gran mayoría trabaja en sectores informales, tiene un impedimento legal para trabajar en el Estado. Entre los reincidentes, menos del 20% trabaja. Y el 56% es adicto a drogas ilegales.

    "Resulta dificultosa la reinserción social, especialmente en el ámbito laboral, para los egresados de unidades carcelarias. Si bien no está demostrado que la baja calificación laboral, el trabajo inestable, el subempleo y el desempleo sean razones que inevitablemente lleven al delito, sí está demostrado que estas circunstancias afectan al individuo y a su familia, al deteriorar la calidad de vida, siendo muy probable que contribuyan a la aparición de desajustes individuales o grupales, al igual que problemas psíquicos y de adicciones", indica el informe.

    "Salen con grandes expectativas de ser aceptados por la familia, de conseguir un trabajo... pero eso, en muchos casos, no ocurre", explica Norma Terrile, coordinadora técnica del Patronato de Liberados.

    Cada mañana, la institución confecciona un listado con la oferta laboral del día. Muchos liberados van hasta la sede, en Tribunales. Son empleos que se ofrecen en las vidrieras con cartelitos, la mayoría de las veces, informales. Los interesados no tienen que decir que son del Patronato. "No los toman", se lamenta Terrile.

    No Enlazar
    Última edición por angelsan; 04/12/2008 a las 03:37 Razón: Tienes que esperar antes de poner dos mensajes continuos... esto es para evitar spam... Dios te Bendiga
    Citar Citar  

  2. Los siguientes 3 usuarios agradecieron a angelsan por este útil mensaje:

    Dulcinea (04/12/2008), El Lirio (24/12/2008), VerJaime63 (27/11/2009)

  3. #2
    Miembro Registrado Array
    Fecha de Ingreso
    06 jun, 09
    Mensajes
    6
    Nacionalidad

    Users Flag!
    Gracias
    1
    Agradecido 3 en 3 Post.
    Poder de Reputación
    0

    Predeterminado Re: Ministerio carcelario




    Hola hablando de ministerios carcelarios. Yo me congrego en Cristo La Unica Esperanza. Es una bendicion estar trabajando en este ministerio. les dejo unas paginas No Enlazar o No Enlazar
    Alejandra Flores
    alemarflor@hotmail.com
    Citar Citar  

Información de Tema

Usuarios Viendo este Tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas Similares

  1. mujeres en el ministerio
    Por e-unice en el foro Para Ellas
    Respuestas: 5
    Último Mensaje: 21/03/2011, 18:30
  2. Cumple tu ministerio
    Por JoseLuis en el foro Devocional Diario
    Respuestas: 5
    Último Mensaje: 05/09/2009, 20:10
  3. Ministerio Mensaje Diario
    Por Jandel en el foro Devocional Diario
    Respuestas: 101
    Último Mensaje: 29/04/2009, 12:03
  4. Ministerio de niños
    Por Maryta en el foro Material para Escuela Domincal de niñ@s
    Respuestas: 2
    Último Mensaje: 29/11/2008, 01:08
  5. Ministerio en Herrera
    Por JoseLuis en el foro Carcel Herrera La Mancha
    Respuestas: 2
    Último Mensaje: 16/12/2006, 03:19

Marcadores

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •