“Bienaventurados los que no vieron y creyeron.” Isaías 54:11

¡Cuan grande es la trampa que nos tiende las cosas visibles, y cuan necesario es para Dios el guardarnos en las cosas invisibles! Si Pedro tenía que andar sobre las aguas, necesariamente tendría que andar, si tenía que nadar, necesariamente tendría que nadar, pero lo que no le era posible, era el hacer ambas cosas. Si el pájaro vuela, tiene que evitar las cercas y los árboles y confiar en sus alas aleteadotas. Pero si trata de volar junto al terreno, entonces hará un vuelo demasiado pobre.
Dios para probar a Abraham que con sus facultades físicas no podía hacer nada, le quitó su fortaleza. Tuvo que considerar su cuerpo como si estuviera muerto y tomar a Dios para que hiciese el trabajo. Y cuando se dio cuenta de su impotencia y confió enteramente en Dios, entonces se persuadió por completo, de que lo que El había prometido, El podía cumplirlo.
Eso es lo que El quiere enseñarnos, y evita el alentarnos con los resultados para que aprendamos a confiar sin ellos, y entonces El se complace en probar la verdad de Su palabra y el poder de la fe.
A. B. Simpson